La radio de Hilda Strauss cumple 30 a√Īos

La radio de Hilda Strauss' cumple 30 a√Īos
El programa celebr√≥ 30 a√Īos al aire el pasado 2 de mayo(2015). La barranquillera habla de su trayectoria.
Por: OLGA LUC√ćA MART√ćNEZ ANTE.

“Hilda, coge el micr√≥fono y di algo”, le suplic√≥ Ricardo Char, creador del emporio Char barranquillero, a su amiga Hilda Strauss. Fue en un desfile de modas en la capital del Atl√°ntico hace “64 a√Īos y medio”, afirma Strauss.

Esa fue su primera cercanía con el micrófono y lo hizo bastante bien, teniendo en cuenta las circunstancias del momento.

Hoy, en su casa del norte de Bogot√°, hay un estudio a su disposici√≥n, con un gran micr√≥fono y toda la infraestructura necesaria para emitir desde all√≠, de lunes a viernes, La radio de Hilda Strauss, el programa que cumpli√≥ 30 a√Īos ininterrumpidos al aire (ha tenido varios nombres) y que tiene tres millones de radioescuchas seg√ļn los c√°lculos de Strauss y su equipo.

“En Todelar –emisora en la que est√° desde hace varios a√Īos– he sido libre”, afirma Strauss. Est√° en la tranquilidad de su cocina y con su yerno Hugo Ram√≠rez a su lado, un ingeniero qu√≠mico que es parte de su memoria y quien est√° al frente de los productos de belleza y salud que llevan el nombre de esta barranquillera.

Hilda Strauss tiene una voz prodigiosa y un grupo de seguidores fieles que todos los días le mandan mensajes de agradecimiento porque, afirman, les ha cambiado la vida.

En su programa de dos horas, Strauss no los pone al día con las noticias ni entrevista a los grandes personajes del país. Ella, sus hijas Irma e Irene, y su nieto Nicolás Bejarano hacen este programa en el que, no hay ni siquiera que decirlo, Hilda Strauss Cortizoss es la columna vertebral.


Nieta de Ernesto Cortizoss, fundador de la primera aerolínea de América Latina que hoy se conoce como Avianca, ella ha sido una especie de avión supersónico: modelo de pasarela y de los primeros comerciales de televisión que se hacían en directo (entre ellos el de cigarrillos Piel Roja y de Naranja Postobón, gaseosa que ofrece en su casa), presentadora de espacios televisivos durante casi cuatro décadas, mujer de radio y empresaria.

De 1,78 metros de estatura en los a√Īos 50 y con una belleza para nada de por aqu√≠ (es descendiente de alemanes y jud√≠os) fue uno de los rostros m√°s hermosos de la televisi√≥n junto con Gloria Valencia de Casta√Īo, entre otras.


Y esa belleza, cuenta con picard√≠a, llev√≥ a que varios conductores se estrellaran por estarla mirando y dici√©ndole piropos en la calle. “Pero, eso s√≠, sin consecuencias graves”, agrega.


En la radio

Su vida en la radio comenzó en 1953, en Radio Modelo, como locutora de planta, con Hernando Téllez como su director.


Sin embargo, y pese a que es el medio en el que vive feliz ahora, estuvo durante 30 a√Īos fuera de √©l. Volvi√≥ en 1985 a Caracol Radio, donde fue presentadora de actividades de la cadena b√°sica, locutora del concurso Supermodelo del Mundo Colombia, trabaj√≥ en la sede de Barranquilla en Pase la tarde y posteriormente en La ma√Īana de Caracol, en Bogot√°.


En 1988 lleg√≥ a Todelar, con el programa Todelar con Hilda Strauss, que luego se llam√≥ Familia Todelar. All√≠ estuvo hasta el 2003 y regres√≥ en el 2011 con La radio de Hilda Strauss. Durante ocho a√Īos present√≥ su espacio en Radio S√ļper.


Su p√ļblico empez√≥ a crecer desde que estaba en la b√°sica de Caracol Radio y la gente llamaba para hacerle preguntas a ella. Esos oyentes, fieles y firmes, la han seguido por el dial.


Incluso, entre 1997 y 1998, cuando por amenazas tuvo que dejar el país (Strauss dice que no cree que haya sido un grupo al margen de la ley), desde Miami hacía un programa especial a través de RCN Radio y sus oyentes no la abandonaron.


Para estos seguidores, dice Strauss, es importante que alguien les hable, en un lenguaje sencillo y cercano, de temas que no aparecían en la radio, como la meditación, el conocimiento interior, el proceso de la muerte y la reencarnación, el karma...


“Todo est√° en meditar. Es que meditar es pensar”, afirma Strauss. Un conocimiento que le lleg√≥ de su pap√°, quien era pianista y pon√≠a a sus tres hijas a o√≠r la m√ļsica que interpretaba con los ojos cerrados, para que interiorizaran. De √©l y de otros de sus familiares aprendi√≥ sobre temas considerados esot√©ricos y ella ampli√≥ su conocimiento. En su casa hay infinidad de libros sobre estos aspectos, pero, adem√°s, otros muy terrenales, como los 128 tomos de la Enciclopedia Espasa Calpe, que Strauss consulta continuamente para darles informaci√≥n ver√≠dica a sus oyentes.


“Esa enciclopedia est√° en algunas universidades y muy pocas personas la tienen en Colombia”, afirma esta mujer que, pase lo que pase, no habla de ninguna religi√≥n espec√≠fica ni de pol√≠tica en su programa.


Agrega, adem√°s, que ninguno de sus oyentes la ha insultado. “S√≠ pas√≥ que un monse√Īor de Manizales les dijo a sus feligreses que no compraran mis libros porque estaban llenos de mentiras e igualmente lo hizo un sacerdote de Bucaramanga. Y en su programa de TV Amiga, el acad√©mico Jos√© Galat puso mis libros sobre una mesa y afirm√≥ que nada de lo que yo escrib√≠a era cierto”, afirma.


Y aunque intent√≥ comunicarse con el monse√Īor de Manizales, este no le pas√≥ al tel√©fono ni disminuyeron sus seguidores.


Son tantos y tan fieles, que en el 2011, en la presentaci√≥n de La vida m√≠stica de Jes√ļs, en la Feria del Libro, Hilda Strauss a duras penas pudo caminar diez pasos desde que lleg√≥ a la puerta de Corferias, donde se realiza esta actividad.


La gente empezó a rodearla y fue necesario que la Policía la llevara al salón de lanzamiento.

Una vez all√≠, encontr√≥ un sal√≥n repleto esper√°ndola desde varias horas antes y asistentes que dec√≠an que se hab√≠an aguantado tres presentaciones de libros que no les interesaban solo por “ver y o√≠r a do√Īa Hilda en vivo y en directo”. La firma del libro fue larga y tambi√©n con la presencia de la Polic√≠a, que no la desampar√≥, cual una rock star.

A Hilda Strauss la oyen m√°s mujeres que hombres en radio, pero la siguen por igual ambos sexos en las redes sociales, que se mantienen muy activas y llenas de mensajes.


“Tengo oyentes en varios pa√≠ses de Am√©rica Latina y un d√≠a lleg√≥ una llamada de una colombiana que vive en Siberia. Yo no s√© qu√© hora era all√°, pero ella estaba siguiendo el programa v√≠a streaming y eso para m√≠ es muy significativo”, cuenta.


Nunca le han gustado ni las fiestas, ni el trago, ni el cigarrillo. Para ella, su casa es el mejor lugar del planeta. Y es que desde allí mueve el mundo: su programa de radio y su empresa de productos de belleza.


Y desde su estudio, y al frente del micr√≥fono, da mensajes positivos y de vida cada d√≠a. “El mundo necesita ternura y meditaci√≥n para mejorar. Somos seres que vamos y venimos, lo externo es relativo, lo importante es el interior”, comenta.


Agrega que en un pa√≠s como Colombia ayudar√≠a mucho que los ni√Īos y j√≥venes tuvieran clases de meditaci√≥n en sus colegios, que se aprendieran a conocer como personas, que oyeran su interior.


El pasado 30 de abril, en Bogotá, Hilda Strauss no hizo el programa desde su casa. En un auditorio del norte de la ciudad se reunió con 250 de sus seguidores y realizó el espacio en medio de aplausos y agradecimiento.


Poco antes de terminar la emisi√≥n, hubo dos regalos especiales para ella: el premio Gloria Valencia de Casta√Īo, de la Asociaci√≥n Colombiana de Locutores, por su aporte a la radio; y un ramo de flores que una oyente encarg√≥. As√≠, una colombiana residente en Espa√Īa quiso agradecer la voz de Hilda Strauss.


OLGA LUC√ćA MART√ćNEZ ANTE

Cultura y Entretenimiento
FUENTE
http://www.eltiempo.com/entretenimiento/cine-y-tv/hilda-strauss-y-sus-30-anos-en-la-radio/15717138
La Radio de Hilda Strauss
http://www.hildastrauss.com/int/radio.html

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